sábado, 21 de julio de 2012

SENTIDO ADIOS A CORNEJO CHAVEZ

SENTIDO ADIOS A CORNEJO CHAVEZ

No es este el momento apropiado para señalar, con lujo de detalles, las contradicciones de un político enteramente excepcional como fue Héctor Cornejo Chávez que acaba de irse de este mundo, tras sufrir una larga y penosa enfermedad. Hay de por medio luto y dolor para sus familiares y, sobre todo, el respeto indiscutible de su memoria. Si es coherente y oportuno destacar, como sentido adiós, su valiosa contribución al país, con una honradez y honestidad acrisolada que fue, a lo largo de su fructífera vida, admirable. Resulta que muchos sectores políticos y otros que representan determinados intereses, con malicia y poca sensatez, nada le perdonan a este talentoso hombre de los registros de la Democracia Cristiana, que efectivamente brilló, como diputado y senador en el Congreso de la República, con luz propia y capacidad indiscutible.

Hay la obligación de recordarlo, de una vez por todas, a manera de homenaje y despedida. Este ilustre abogado arequipeño, nacido el 15 de Noviembre de 1918, fue uno de los mejores oradores del siglo XX-por no decir el mejor- en el parlamento nacional y la plaza pública, en la exposición académica y la polémica política, en la televisión y la radio. En donde se presentó durante tantos años de fructífera actividad pública.PROFESOREn sus exposiciones que, siempre improvisaba y nunca leía, tenía una lógica indestructible e implacable que daba lugar- quiérase o no incluso a sus adversarios- a la admiración. Nadie podía ganarle una polémica a Cornejo. Era claro, preciso y contundente por sus cuatro costados.Como profesor universitario tanto en la Universidad San Agustín de su tierra natal y la Católica de Lima entre otras, también destacó en los primeros lugares.Sabiduría la tenía y con creces en las aulas explicando, detallada y claramente, el curso de Derecho de Familia para deleite de sus alumnos que los tuvo por generación de generaciones. Un formador de abogados de primera línea. El maestro nato dedicado, con cariño, a la enseñanza.Apareció en el acontecer nacional allá por 1945 cuando el Presidente de la República, José Luis Bustamante y Rivero, lo llamó para desempeñarse como Secretario del despacho del primer mandatario.Por aquel entonces, él vivía en la blanca ciudad donde ejercía la profesión con bufete propio y enseñaba tanto en el colegio que lo formó, el San Francisco, como en la casa agustiniana.LEALTADCornejo y Bustamante estuvieron, durante tres años convulsionados políticamente con crisis económica y el desacierto total de los aliados apristas, despachando diariamente en la Casa de Pizarro.Era un joven que comenzó con cargo de importancia a los 27 años, cargado de ideales y de admiración hacia el Presidente de la República que había sido su maestro en las aulas universitarias.Lo acompañó lealmente hasta el final de su gobierno, entregando trabajo y dándose por entero a la causa de la democracia. El criticable golpe de estado de Odría cortó la relación laboral. El joven abogado no permaneció un día más en Palacio de Gobierno y volvió a Arequipa para seguir con sus actividades cotidianas.Años después, cuando retornó a la capital para desempeñarse como Diputado, Bustamante le cedió su estudio profesional, ubicado en la calle Moquegua del centro de Lima. Allí Cornejo ejerció con brillo la abogacía. En los luctuosos y violentos acontecimientos de la revolución de 1950 donde el pueblo enardecido se levantó en contra de la tiranía absoluta de Odria, allí estuvo presente apoyando las causas justas. FUNDADOR DE LA DC Era julio de 1950. (Para mayor información ver en el archivo de este blog crónicas y semblanzas de Mario Polar y Roberto Ramírez del Villar, bajo los títulos Polar: Ejemplo de Parlamentario y La Vigencia del Patricio de las Leyes- Octubre del 2011 y Abril del 2010, respectivamente)Lo mismo hizo cuando ocurrieron las protestas, cinco años después en diciembre de 1955 contra el régimen opresor que se había instalado desde 1948, con elecciones fraudulentas de por medio en 1950. No vaciló en intervenir. Tampoco en protestar con un grupo de ciudadanos que creía en la vuelta a la democracia. Por aquel entonces esos mismos ciudadanos decidieron formar un partido propio y por eso Cornejo estuvo entre los fundadores de la Democracia Cristiana, conjuntamente con: Mario Polar, Jaime Rey de Castro, Roberto Ramírez del Villar, Juan Chávez Molina, Javier de Belaunde Ruiz de Somocurcio, Mario Zolezzi Moller y otros prominentes hombres. El proyecto partidario en Lima lo encabezaban: Luis Bedoya Reyes, Ernesto Alayza Grundy, Carlos Gandolfo, Honorio Delgado, Javier Correa Elías, Enrique Garcia Sayán Ismael Bielich Flores y muchos más. En Huánuco, Rafael Cubas Vinatea y Rafael de Noriega Quiros.DIPUTADOLos demócratas cristianos arequipeños comenzaron a influir ante la opinión pública desde las páginas del diario “El Pueblo” dirigido por Ramírez del Villar y el Jefe de la Página Editorial era Cornejo Chávez, hasta que vinieron las elecciones de 1956 donde fue elegido, por primera vez, diputado por Arequipa.En ellas también triunfó la mayor parte de la dirigencia mistiana y en otros lugares del país contaron con parlamentarios elegidos. Como Mario Alzamora Valdéz en Cajamarca, Julio C. Luque en Ica entre otros, conformando el grupo parlamentario Demócrata Cristiano, uno de los más brillantes, de los últimos 67 años, que haya pasado por el Congreso de la República. A finales de los años 50, Cornejo fue perfilándose como el que más destacaba en la DC. Se convertía en el principal dirigente en la agrupación política que había tomado las encíclicas papales como plan de acción y ejemplo, sin ser un partido confesional. Resumidamente, en una tercera posición que criticaba por igual al capitalismo y al comunismo. Por ese sitial conquistado y sobre todo por el apoyo de la juventud, resultó designado candidato presidencial de las elecciones de 1962.RIVALESPero al interior de esa agrupación había gentes que no pensaban así con una posición mucho más moderada. Eso se dejaba sentir. Definitivamente, había alas y pensamientos distintos. A la izquierda, estaba Cornejo con sus seguidores; y a la derecha, Bedoya Reyes con sus adherentes. Ello se sabía y se intuía perfectamente, aunque muchos querían tapar el sol con un solo dedo y negaban cualquier división. Así se fue a los comicios de 1962 y a Cornejo le fue muy mal. No sacó ni siquiera 50 mil votos. El fracaso de los fracasos. No resultó la fórmula presidencial que se presentó con Alzamora Valdez, en la primera vicepresidencia y Cubas Vinatea, en la segunda. Al año siguiente ocurrió la alianza de Acción Popular con la Democracia Cristiana (AP-DC) que triunfó limpiamente en los comicios de 1963. Cornejo encabezó las listas parlamentarias para la Cámara Alta y resultó elegido Senador por Lima. Otra vez brilló en el Congreso. LAS FAMOSAS REFORMAS El líder demócrata cristiano se inclinaba en el gobierno a ejecutar una gran transformación de la sociedad con los cambio estructurales, incluida: la reforma agraria, la del petróleo con la compañía norteamericana la International Petroleum Company (IPC) de por medio, la de la empresa en sí, la tributaria, la educacional, la del cambio del Estado y la del crédito que, de acuerdo a su pensamiento, requería el país. Eso nunca se hizo. Un gobierno civil, con marcado apoyo popular, dejó de lado ello que era realmente importante. Cierto es que lo impidió a rajatabla la oposición, encabezada por el APRA y los seguidores de Odría que estaban unidos en una nefasta coalición en el Congreso. Pero muchas ganas, dicho sea de paso, no había en Acción Popular y tampoco en el propio Belaúnde. Más era el interés por ser un gobierno constructor pegado al orden establecido. Ello enardeció e indignó mucho al líder demócrata cristiano e incluso lo radicalizó más y llegó un momento que planteó la sociedad comunitaria en la que no había claridad con respecto a la propiedad privada. La Democracia Cristiana ingresó por este camino controvertido. SACRILEGIO Pero el partido no era sólido. Hasta la juventud se le fue de las manos cuando sus más conspicuos dirigentes se transformaron aún más e incluso plantearon alianzas con los sectores comunistas. Eso para Cornejo era un sacrilegio. Los muchachos, posteriormente, pasaron a engrosar las filas del socialismo donde, por convicciones extremadamente católicas, el arequipeño no se hallaba jamás. Antes, la crisis se ahondó, luego de la expulsión de las filas de la DC de Ramírez del Villar, cuando ocurrió la salida de los fundadores del partido encabezados por: Bedoya, Rey de Castro Julio Ernesto Portugal, Antonino Espinosa Laña, Emilio Castañón Pasquel, Alayza Grundy, Maria Rosario Araoz y otros más que conformaron, en diciembre de 1966, el Partido Popular Cristiano Cristiano desde su inicio en posiciones más conservadores, enarbolando la economía social de mercado. RUPTURA DE LA ALIANZA Ramírez del Villar, Diputado y Ministro de Justicia, fue separado de dicha agrupación acusado, en primer lugar por la Juventud, por sus supuestas relaciones con los sectores poderosos de la pesca que encabezaba el magnate de esta actividad, Luis Banchero Rossi. Los que lo defendieron a raja tabla sostuvieron que, para llegar a tan extrema actitud, se habían violado por completo los estatutos y los reglamentos internos vigentes al interior de la agrupación política. Eso quedó establecido en un comunicado público firmado por antiguos dirigentes como: Bedoya, Correa Elías, Javier de Belaúnde, Bielich, José Barreda Moller y Rafael de Noriega, declarando que era nula su separación. Al final, Ramírez del Villar pasó a las filas del PPC y se convirtió en el vocero de su nuevo partido en la Cámara de Diputados. La alianza con Belaúnde se rompió y Cornejo prosiguió añorando siempre las reformas. Estas transformaciones las concretó Velasco y los militares, tras asumir el poder y golpear antidemocráticamente a Belaúnde. Qué fueron un fracaso, si efectivamente. Cornejo primero protestó por el golpe de estado. Pero muy poco tiempos después cambio por completo, comenzando a colaborar con la dictadura porque precisamente se habían iniciado las transformaciones con la expropiación de los yacimientos petrolíferos de la Brea y Pariñas, la ejecución de la Reforma Agraria y, posteriormente, muchas otras más. Allí estuvo en el Consejo Nacional de Justicia designando jueces y, posteriormente, siendo uno de los ideólogos de la expropiación de los diarios de circulación nacional. Incluso fue nombrado Director del diario “El Comercio”, asignado a las comunidades campesinas. Caído Velasco, Cornejo inmediatamente se fue del gobierno. CONSTITUYENTE El último cargo público que desempeñó el destacado líder fue el de miembro de la Asamblea Constituyente de 1978 a 1979. Allí intervino con brillantez en los debates, conformando la Comisión Principal y otras de importancia. Propuso temas en los capítulos referentes a los Deberes y Derechos Fundamentales de la Persona, de la Familia, Seguridad Social, Salud y Bienestar Social, Función Pública y Garantías Constitucionales. Completamente decepcionado, al cumplir los 60 años, decidió retirarse por completo de la actividad política. Nadie pudo hacerlo cambiar de parecer. Luego vino la enfermedad que duró largos años hasta que ocurrió su fallecimiento. (Mayores detalles sobre la vida de Cornejo Chávez en el archivo del blog, bajo el título de Contradicciones de Un Político Excepcional- Junio del 2010)Lo real y destacable es que este ilustre personaje fue uno de los animadores de la vida política nacional con contribuciones efectivas, no obstante sus errores que en su momento dimos a conocer en este blog con amplitud. Ahora, de ninguna manera, es oportuno hacerlo. La prudencia es una necesidad y nos hace ser muy comedidos. Si se merece, por supuesto, recordarlo y no silenciarlo como lo han hecho muchos, por haber sido un gran hombre que se dio al país por entero. Repetimos, a pesar de sus contradicciones. Lo uno no quita lo otro.

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